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  • El crecimiento acelerado ha generado un encarecimiento de la vivienda y del suelo urbano, subrayó Adrián Guillermo Aguilar Martínez  


En los últimos años el desarrollo de las grandes ciudades ha disminuido y “son las ciudades y las zonas metropolitanas intermedias las que están creciendo mucho más rápido en términos demográficos y de expansión física”, explica el doctor Adrián Guillermo Aguilar Martínez, coordinador de la Unidad Académica de Estudios Territoriales Yucatán (UAETY), del Instituto de Geografía (IGg). 

En México, de acuerdo con la publicación Metrópolis de México 2020 realizada por el Consejo Nacional de Población, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, en 2020 las metrópolis concentraron 82 millones 512 mil 215 habitantes, lo que representó el 65.5 por ciento del total de la población del país. 

A nivel mundial el crecimiento de las ciudades ha transformado las dinámicas y, en su mayoría, la población urbana sobrepasa a la rural. Hoy “tenemos un México metropolitano”, en términos de que la mayor parte de la población habita en las ciudades y zonas metropolitanas. 

El estudio de las ciudades desde la geografía urbana ha sido un tema de interés para el investigador, que en 2024 fue galardonado con el Reconocimiento al Mérito Académico por sus 50 años de trayectoria en la UNAM.

Aguilar Martínez explica que, hasta los años ochenta los estudios urbanos se centraban en las grandes ciudades de América Latina, entre ellas: Ciudad de México, Buenos Aires, Sao Paulo y Lima. Sin embargo, la velocidad de crecimiento de las grandes ciudades ha disminuido y, por el contrario, se han visto cambios en las ciudades intermedias.

El investigador del IGg explica que, las ciudades intermedias están definidas por criterios demográficos, que pueden variar dependiendo del país, pero para el caso de México se consideran ciudades intermedias a los centros urbanos de más de 100 mil habitantes y menos de un millón.

Aunque hay procesos que son comunes denominadores, el experto reconoce que, sí hay especificidades muy claras en términos de la localización de cada una de las ciudades. Por ejemplo, en el caso de las zonas costeras como Cancún (Quintana Roo) o Puerto Vallarta (Jalisco) su dinámica está muy relacionada con las actividades turísticas; mientras que ciudades intermedias como Mérida (Yucatán), ha experimentado la llegada de nueva población residente –tanto nacional como internacional– atraída por su fama como una de las metrópolis más seguras del país.

Este crecimiento acelerado ha generado un encarecimiento de la vivienda y del suelo urbano. Se trata de “una fuerte especulación inmobiliaria” que ha llevado al aumento de la construcción de nuevos fraccionamientos y agravado el problema del acceso al agua potable. “En Mérida toda el agua es subterránea y aparentemente hay mucha agua disponible, pero hay un problema de contaminación de los mantos freáticos porque hay zonas que no tienen drenaje”.  

El coordinador de la UAETY, señala que también debe considerarse el impacto ambiental de la expansión urbana de las metrópolis intermedias asociadas con la pérdida de suelos agrícolas, biodiversidad y cauces hidrológicos. Además del impacto sobre las zonas de abastecimiento de agua, la contaminación del aire y el manejo de los residuos sólidos. 

Mérida, Yucatán

Foto: cortesía Miguel Ángel Flores Espinosa 


Expansión urbana y planeación territorial

Ante el crecimiento de estas ciudades lo ideal sería dotarlas de infraestructura y servicios básicos para que la población tenga una vida digna, pero “cuando hay una expansión rápida el gobierno no va a la par de lo que está sucediendo”. Y esta situación puede agravar las desigualdades y las condiciones de pobreza de la población con menos recursos.

Dentro de las temáticas urbanas, el doctor en Geografía ha dedicado parte de su investigación al estudio de la desigualdad social y la pobreza. De acuerdo con sus hallazgos, “pareciera que en términos de porcentajes relativos la pobreza disminuye, pero en términos absolutos de población total, el número de pobres es mayor del que existía hace 15 años, porque además las ciudades siguen creciendo”.

Los niveles de pobreza se están incrementando en las ciudades. Y ante esta problemática, uno de los retos fundamentales para los gobiernos de las metrópolis es encontrar la forma de satisfacer las necesidades básicas de la población en términos de vivienda, servicios de salud y educación.

Adrián Guillermo Aguilar considera que en los próximos años habrá una estabilización en el sistema urbano, donde las ciudades intermedias o zonas metropolitanas continuarán con este crecimiento, y quizá algunas urbes pequeñas se incorporen.

Para el universitario, otra de las preocupaciones es que estas expansiones urbanas se están dando de manera dispersa y alejadas de los centros de las ciudades, que generan problemáticas en los servicios urbanos. “Hay un vacío en la planeación urbana que no está actuando para controlar y tener ciudades más compactas”.

Frente a este escenario, recalcó, la importancia de la planeación territorial y la incorporación de políticas en la materia. Y que desde los gobiernos locales tomen “en cuenta el punto de vista de la población porque no está participando demasiado en los órganos de planeación. Tiene que tomar en cuenta qué es lo que quiere la población y cómo le está impactando”.

También consideró que es necesario establecer acuerdos con el sector privado para tener ciudades más vivibles, porque “todas estas inmobiliarias parece que están decidiendo cómo están creciendo las ciudades, y eso no puede ser”. 



Jessica Guzmán Hernández

2025-10-31