Con el objetivo de contribuir a la formación de especialistas y fortalecer la comprensión de los procesos que configuran el riesgo de desastres, así como del papel de la sociedad en su construcción, el Instituto de Geografía (IGg) inició el Diplomado en Análisis del Riesgo de Desastres.
María Teresa Sánchez Salazar, directora del IGg, señaló que uno de los compromisos del Instituto es aportar soluciones a los problemas que enfrenta la sociedad y contribuir a la formación y capacitación de profesionistas de distintas disciplinas cuya labor esté vinculada a la prevención, al diseño de políticas públicas o a estrategias enfocadas en la reducción del riesgo de desastres.
Detalló que este diplomado tiene un enfoque multidisciplinario e interdisciplinario que ayudará a los participantes a “comprender las múltiples interacciones entre las amenazas y los factores sociales, políticos y ambientales que contribuyen a las condiciones de vulnerabilidad y exposición”.
A través de métodos y técnicas que les permitirán cuantificar los niveles de riesgo, un área fundamental para el diseño de estrategias de prevención y para “evitar que los desastres ocurran”.
El diplomado se realiza en modalidad virtual y consta de nueve módulos teórico-prácticos. Es coordinado por Víctor Orlando Magaña Rueda e Irasema Alcántara Ayala, académicos del IGg con amplia experiencia en el tema.
Al tomar la palabra, Irasema Alcántara destacó que la perspectiva geográfica permite reconocer al territorio como un elemento central para explicar la construcción social del riesgo de desastres. Señaló que su análisis integral permite comprender por qué el riesgo se configura y se manifiesta de manera diferenciada entre lugares y sociedades, en función de sus contextos ambientales, sociales, económicos, culturales, políticos e institucionales.
En su intervención, Víctor Orlando Magaña destacó la importancia de desarrollar capacidades en los distintos ámbitos de la sociedad para comprender y abordar la complejidad de los riesgos y desastres. Señaló que el análisis y la modelación de distintos escenarios de riesgo permiten explorar cómo pueden evolucionar las condiciones que los generan y aportar elementos para anticipar posibles impactos y fortalecer la toma de decisiones orientada a reducirlos.